Calcular mi sueldo neto y aprender a ahorrar

La economía familiar es uno de los mayores quebraderos de cabeza de las personas. No es fácil llegar a final de mes de forma holgada, ni siquiera sin pasar apuros, si no se realizan unas pequeñas cuentas en los primeros días.

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Como escribió Paul Auster, “el dinero solo sirve para no preocuparse por él”. Tengamos esto en cuenta, y tratemos de que ese sea el valor del dinero. Porque tampoco es una buena opción estar esperando desde el día 15 a que termine el mes para poder ver dinero en la cuenta y respirar más tranquilos. El día 28 de cada mes también pasan cosas buenas, no queramos que corra tan rápido el calendario solo por cobrar.

De hecho, lo ideal no es solo llegar a fin de mes, sino ser capaces de ahorrar una parte de cada sueldo para que un gasto imprevisto no desbarajuste todas las cuentas.

Claves para llegar con soltura a final de mes

Salario neto

Lo primero que debemos tener en cuenta es nuestro salario neto. Es decir, no es lo mismo el sueldo bruto que el sueldo neto. El dinero que recibimos en la cuenta bancaria es con el que realmente podemos contar, por ello, es importante conocerlo con exactitud.

Estrategia 50/20/30

Esta estrategia no es fácil de llevar a cabo en una economía familiar, pero deberíamos ajustarnos lo máximo a ella para poder tener una tranquilidad económica.

Esta técnica divide el sueldo en tres porcentajes:

  • 50% para gastos establecidos y prefijados
  • 20% para ahorros
  • 30% para gastos personales

Por esto es absolutamente necesario conocer el sueldo neto con el que contamos. Y que los gastos fijos a los que nos enfrentamos no supongan más del 50% del mismo.

Es complicado llevar estos porcentajes a raja tabla, por lo que es necesario un esfuerzo y adaptar nuestra vida al salario neto, en la medida de lo posible.

El 30% de gastos personales no representa solo ocio o cuestiones de consumo. Se refiere a esos pequeños imprevistos que pueden surgir, como un abrigo nuevo, una cena extra o una visita al dentista. Y, por supuesto, también es un dinero destinado al ocio.

Si ahorramos ese 20% mensual, eso significa que tendremos buenos colchones para otro tipo de gastos que hacen que una economía familiar se endeude por algún imprevisto.

Huchas

Cuando hablamos de huchas no hablamos del cerdito de barro que romperemos en la fecha fijada. Aunque también. Al final, si cuando volvemos de la compra guardamos las monedas grandes en esta hucha, veremos que tenemos un extra en pocos meses. Sin embargo, cada vez se utiliza menos el efectivo, y esta forma de ahorrar empieza a ser tediosa y bastante poco fructífera. Pero encontramos técnicas de redondeo en las cuentas bancarias que pueden ser muy útiles. Así como ir guardando los picos que nos sobren cada semana, por ejemplo, en la cuenta de ahorro.

Los bancos cada vez dan más opciones a la organización del dinero en sus propias plataformas, por eso también es bueno organizar los gastos extra que se tendrán con algo de tiempo.

Y, sobre todo, si necesitamos sacar dinero de lo ahorrado para algún gasto extra, tratar de reponerlo lo antes posible.

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